Asia

Nadar con mantas raya y tortugas en las Maldivas

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Os traemos un nuevo relato del viaje a las Maldivas de 9 días. En esta ocasión, tras el intenso día de snorkel con tiburones ballena del día anterior, volvemos a subirnos a un barco pero esta vez para nadar con mantas raya y tortugas en las Maldivas.

Cuando sonó el despertador a las siete de la mañana no podía con mi cuerpo. A pesar de que a las diez de la noche había caído muerta en la cama, aquella mañana me costó levantarme. El ejercicio del día anterior había sido intenso, pero esa mañana nos aguardaba otra excursión muy bonita: nadar con mantas raya y tortugas.

Desayunamos en la playa y a las nueve menos cuartro ya estábamos en la recepción del hotel esperando para hacer la excursión. Esta vez solo éramos unas veinte personas en total, a diferencia de las 45 de la excursión con los tiburones ballena, así que parecía que iba a ser un poco más tranquilo.

Subimos al barco y navegamos 45 minutos hasta el punto donde se encuentran las mantas raya. El trayecto fue un poco movido debido al oleaje de la zona y Meri estaba concentrada en no marearse a pesar del vaivén de la embarcación.

Al llegar a la zona, el barco aminoró la marcha y los guías se pusieron en la proa para buscar las mantas. En cuanto vieron una, nos hicieron una señal y uno a uno nos fuimos lanzando por la borda. Al caer al mar, me puse a mirar en todas direcciones y vi, muy a lo lejos, una manta raya que se alejaba de un grupo de nadadores que ya había por allí. Hice como todo el mundo y me puse a nadar hacia la manta raya, pero obviamente esta era mucho más rápida que yo, así que me rendí y volví al barco.

Cuando todo el mundo regresó de la incursión, el barco se puso en marcha, navegó un poco más y volvió a pararse en otro lugar donde había una manta raya. Esta vez al lanzarme al agua casi caí encima de ella y la pude contemplar en todo su esplendor nadando a ras del fondo marino. Esta vez sí fui nadando a la misma velocidad que ella y la acompañé durante unos minutos. Fue una experiencia increíble pero breve, porque nuevamente empezó a pasarme gente por encima. Pero ¡qué pasada la manta raya! Tenía una manera muy elegante de nadar. Me encantó poderla ver tan de cerca.

Poco a poco los turistas fuimos regresando al bote y, cuando estuvo todo el mundo, volvimos a navegar unos 30 minutos hasta el punto de las tortugas. Cuando nos dieron la señal nos lanzamos al agua pero al saltar había un poco de oleaje y me arrastró hacia una zona de corales de poca profundidad. Miré hacia abajo con la máscara pero no veía ninguna tortuga, aunque el fondo marino era impresionante. La gente fue siguiendo a la tortuga y Meri, Vero y yo nos quedamos rezagadas. Empezamos a nadar con fuerza para salir de la zona de corales pero no había manera, las fuertes olas nos empujaban hacia el arrecife nuevamente y el grupo se alejaba más y más.

Por suerte, los chicos del hotel que se quedan en el barco están todo el rato pendientes de todo el grupo, así que les hicimos una señal y rápidamente vinieron a rescatarnos. Al subir al barco nos preguntaron si habíamos visto a la tortuga y al responderles que no, aceleraron el barco hacia donde estaba el grupo y nos volvimos a lanzar al agua.

Video: Nadando con tiburones nodriza, delfines, tortugas y mantas en Maldivas. (Septiembre 2020).

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