Asia

Explorando en monkey forest y el palacio de Ubud

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Esa mañana me despertó el olor a incienso. Eran las 7.30 am y las empleadas del hotel estaban haciendo las ofrendas a los espíritus, consistentes en cestitos de bambú con flores frescas de colores, algo de comida e incienso. El desayuno era tan completo que tuve que preguntar si realmente estaba incluido en los escasos 20 euros que nos costaba la habitación por noche y, mientras degustábamos nuestro desayuno, contemplamos cómo el vecino trabajaba en su pequeño campo de arroz.

Ese día nos lo tomamos con calma y lo dedicamos a explorar Ubud, un pequeño pueblo repleto de pintores y escultores (y ahora también de restaurantes y hoteles bastante fashions). Ubud fue fundada por un sacerdote hinduista que vino de Java para predicar su fe. Tras un intento fallido y pedir permiso a los dioses, se estableció en la confluencia de dos ríos, donde notó que se acumulaba mucha energía mística y crecían muchas plantas curativas, razón por la cual nombró al asentamiento Ubud (lugar de curación).

Museo Arma

En 1987, Ubud no era más que algunas casas, un par de templos y muchos campos de arroz. Hoy en día es un pueblo lleno de restaurantes «fashion», centros de meditación y yoga, de masajes, de tiendecitas monas y de pequeños hoteles. También es el principal centro cultural de Bali debido a sus museos, galerías de arte y a los numerosos espectáculos de danza tradicional que ofrece. Además, al estar situado prácticamente en el centro de la isla, es ideal como punto de partida de excursiones.

A escasos metros del hotel está el café-museo ARMA y pagamos la entrada porque el domingo por la mañana se puede ver a los niños haciendo clases de música y danza tradicional. El museo contiene obras de arte balinés y contemporáneo y allí pudimos ver a un artista que hacía grabados en finas láminas de bambú. Algunas láminas representaban la historia del Ramayana y otras eran del horóscopo balinés, y el artista no trabajaba más de cinco horas al día para no lastimarse la vista.

Al salir del museo, seguimos por Pengosekan road hacia el Monkey Forest. Fuimos viendo las decoradas entradas de las casas y los campos de arroz colindantes. Hacía mucho calor, apenas eran las once de la mañana y ya estábamos sudando de lo lindo, así que paramos a tomar un zumo en un bar. Tras reponer líquidos, seguimos hasta llegar al Monkey Forest, que es un santuario que alberga cientos de monos en un paraje de película de Indiana Jones. Hay monos por todos lados, unos purgando al vecino, otros dando de amamantar a sus crías, algunos discutiendo y todos a la caza de cualquier tipo de comida, aunque tenga envoltorio.

De hecho, se les puede dar comida, pero es aconsejable hacerlo con algún cuidador al lado ya que son un tanto impredecibles y nunca se sabe cómo pueden reaccionar. También hay que ir con cuidado, porque si te descuidas te abren la mochila en busca de comida los muy glotones.

Al salir del Monkey Forest, seguimos en dirección a la oficina de turismo, pero hacía tanta calor que lo único que teníamos ganas era de volver lo más rápido posible al hotel para darnos un baño en la piscina, así que le preguntamos a un taxista qué nos cobraba por llevarnos al hotel. Este intentó que le contratáramos todo el día para una excursión por 400.000 rupias, pero yo sabía que Sele había hecho la misma ruta en julio por 250.000 rupias, aunque no hubo manera de bajar de 350.000.

Tras refrescarnos en la piscina, se me encendió la bombilla: en Bali todo el mundo va en moto o bicicleta, así que podíamos alquilar un vehículo para movernos por allí y así evitar morirnos de calor. La bicicleta quedó descartada por el calor que hacía, así que pregunté a la encargada del hotel cuánto nos costaría alquilar una moto para esa tarde. Alquilar una moto un día entero en el hotel costaba 50.000 rupias y por medio día al final nos lo dejaron por 35.000 rupias (seguramente fuera nos hubiera salido más barato, pero preferí hacerlo en el hotel porque sabía que ellos no me vendrían con minucias para cobrarme de más).

Video: Monkey Forest y el pueblo de Ubud. BALI#3. INDONESIA#3. TrotandoMundos (Septiembre 2020).

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