África

Desierto Blanco y el Oasis de Bahariya

Pin
Send
Share
Send


Estaba dentro de mi saco de dormir recobrando poco a poco la consciencia cuando oí el berrido de un camello. ¿Camello? ¡Pero si estábamos en el medio de la nada más absoluta! En ese momento me desperté de golpe y vi que ya era de día. Asomé la cabeza rápidamente temiendo que me hubiese perdido la salida del sol. Pero no, justamente quedaban unos minutos para el espectáculo. Ver el amanecer en el desierto blanco es una de las cosas más bonitas del mundo, casi más que ver todas las estrellas por la noche. Salí del saco de dormir y, sola, me dispuse a disfrutar del momento.

Amanecer en el Desierto Blanco

Una hora más tarde Imat nos preparó el desayuno (pan, queso y bizcocho), recogimos el campamento y nos pusimos en marcha. Visitamos con calma el desierto blanco. Lo más curioso son las formas que las piedras adoptan y mientras íbamos viendo formas imaginarias llegamos a uno de los puntos más famosos del desierto: la piedra que parece un árbol y un pájaro. Aunque la piedra caliza es muy frágil y se puede romper con facilidad, la gente no lo respeta y la toca y trepa por ella.

Imagen de otro campamento cercano

¿Qué formas es? ¿Un conejo?

Después de las formas del desierto blanco salimos del parque natural y fuimos a la montaña de cristal, que es un pequeño cerro que está formado por piedras de cuarzo y seguimos conduciendo hasta llegar a un bar que había en uno de los pueblos del oasis. Allí coincidimos con una familia portuguesa que iba con un guía en un viaje organizado y que había visitado todos los oasis y que curiosamente esa noche dormirian en el mismo hotel que nosotros. El guía, Mahmoud, que hablaba perfecto español, era muy animado y simpático. Poco después de salir del bar, Imat nos llevó a un manantial de agua caliente en medio del desierto. Allí había un grupo de alemanes que se estaban lavando (con jabón) y nos dijo si queríamos meternos. A mí la verdad es que no me apetecía quedarme en bañador y hacer el espectáculo (Bahariya es una zona muy tradicional y sobre todo tierra de hombres), no es que me fueran a decir nada, pero prefería respetar las costumbres de allí. Además, prefería ducharme tranquilamente en el hotel y tampoco me parecía bien, ni ecológico, echar jabón en una fuente que quizás servía para regar cultivos o dar de beber a personas o animales.

Manantial de agua. Siendo alemanes me sorprendió que se lavaran con jabón,
pero imagino que para ellos podía más el haber estado dos dias sin ducharse que la ecología

Como Imat vio que no nos íbamos a bañar, nos dijo que podíamos entrar en un bar que había al lado que tenía alfombras en el suelo y un canalillo con agua que salía de la fuente corriendo por allí. Eso ya me pareció más correcto y puse los pies en el agua mientras me tomaba un zumo fresquito.

Desierto negro

Y antes de volver a Bawiti bajamos del coche para pasear por el desierto negro y disfrutar del cambio de panorama. Luego, una vez llegamos al hotel, Peter salió a recibirnos y le dije que me sabía muy mal no haber hecho todos los oasis (por problemas al cuadrar los días con el crucero). Estuvimos hablando y planeando cómo podría ser una ruta completa y el plan, que de momento no haremos, tenía muy buena pinta. Más abajo os lo detallaré por si os interesa. Fuimos a ducharnos y comimos antes de ir a visitar el oasis y sus antigüedades.

El vigilante del templo de Alejandro Magno enseñándonos restos que habían allí.

Aunque Bawiti es un pueblo pequeño, tiene varias antigüedades que al estar allí no nos queríamos perder. Las más famosas son las momias doradas, que encontró un burro en 1996 (uno de nuestros guías nos explicó que la mitad de los restos arqueológicos han sido descubiertos por burros). Hay diez momias expuestas en lo que más que un museo parece un almacén. Las momias no fueron muy embalsamadas, así que se piensa que se hizo al finales del periodo de momificación. No hay fotos porque los guardias no te dejaban hacer, pero como en Internet encuentras de todo, aquí podéis ver una foto. Después fuimos a visitar dos tumbas que hay cerca de allí: la tumba de Zed-Amun-ef-ankh y la tumba de Bannentiu. Dos tumbas pequeñas pero que nos sirvieron de introducción al tema.

Video: Oasis Y Desierto Blanco (Septiembre 2020).

Pin
Send
Share
Send