Asia

Excursiones desde Kyoto: Kifune y Kurama

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Nuevo relato del viaje a Japón que hicimos en abril de 2017 durante el hanami. Si os preguntáis qué excursiones hacer desde Kyoto, en este relato os explicamos la excursión a las montañas del norte de Kyoto y la visita a los santuarios de Kifune y Kurama.

Esa mañana nos dimos un buen madrugón para poder recorrer el Paseo del Filósofo y el Ginkaku-ji (Templo de la Plata) sin mucha gente. Madrugamos tanto que a la nueve y media ya habíamos acabado las visitas. Así que decidimos hacer una excursión a las montañas de Kyoto. Al organizar el itinerario de esta excursión mucha gente visita primero Kurama, hace el sendero por la montaña hasta Kifune y regresa desde allí. Nosotras lo hicimos al revés, ya que en Kurama hay unas aguas termales al aire libre (rotenburo) y nos pareció una manera genial de acabar la excursión.

Cómo ir a los santuarios de Kifune y Kurama desde Kyoto

Desde el Templo de la Plata caminamos unos treinta minutos hasta la estación de Demachiyanagi. Allí tomamos el tren de la línea Eizan dirección Kurama. Este tren tiene partes del vagón panorámicos, ya que esta excursión es muy popular en otoño para ver el kôyô. Tardamos menos de media hora en llegar a la estación de Kibuneguchi.

Desde la estación de Kibuneguchi hasta el santuario de Kifune se puede tomar un autobús (160 yenes, 5 minutos). Pasa unos minutos después de llegar el tren y, como aproveché para ir al baño, lo perdimos. Desde la estación hasta el templo se tarda unos 20 minutos a pie. Aunque Kibune está a solo 30 minutos en tren de Kyoto, estamos en plena naturaleza. Caminamos por la carretera, apenas pasaban coches y hacía bastante más frío que en Kyoto.

La zona de Kibune es muy popular en verano, cuando los residentes de Kyoto se escapan a las montañas para refugiarse del calor. Durante los meses de verano los restaurantes de Kibune construyen unas plataformas sobre el río denominadas kawadoko donde poder degustar kaiseki, una comida compuesta de muchos platillos tradicionales. Pero como era principios de abril, había poca actividad en Kibune y pocos restaurantes abiertos.

Eran las once y media de la mañana, pero como llevábamos desde las seis en pie, nos entró hambre. Decidimos hacer una parada para comer en un pequeño restaurante que tenía platos de udon y soba. Tomé un kitsune udon, un plato de fideos coronados con aburaage, una loncha de tofu frita. Tras entrar en calor nos dirigimos a visitar el santuario de Kifune.

Primero de todo, hay que aclarar el lío de nombres. El santuario se llama Kifune pero está en la localidad de Kibune. Junto al río nos encontramos una espectacular y empinada escalinata de piedra flanqueada por farolillos de pie rojos que nos da la bienvenida al santuario.

Kifune-jinja es un santuario sintoísta que se fundó hace 1600 años y que pasó a ser financiado por la corte imperial durante el periodo Heian en 965. Cuenta la leyenda que la diosa Tamayori-hime navegaba en un bote amarillo y atracó en la bahía de Osaka. Dijo: «Lanzad este bote al río, construid un santuario allá donde quede varado, divinizad el espíritu del lugar y el país prosperará».

El bote navegó por el río Yodogawa hasta el río Kamogawa y quedó varado en las montañas en el inicio del río Kamo. Las divinidades de la zona son Takaokami-no-Kami y Kuraokami-no-Kami que son deidades del agua. En este santuario se ha rezado durante siglos a las divinidades del agua cuando ha habido sequías e inundaciones. También se cree que protegen a aquellos que están en el mar.

Además, cuentan que hace muchos siglos, un emperador ofreció un caballo negro al templo en época de sequía para que lloviera y un caballo blanco, durante un largo periodo de lluvias constantes, para que dejara de llover. Es por eso que las tablillas votivas (ema 絵馬) del santuario de Kifune tienen dibujados un caballo blanco y uno negro.

Obviamente, el agua está muy presente en este santuario y tiene un curioso omikuji para saber qué fortuna nos espera. Consiste en poner un trozo de papel en contacto con el agua y aparecerá nuestra fortuna. Si no sabes japonés no hay problema, ya que el papel del omikuji tiene un código QR que si lo leemos con el teléfono permite ver la buenaventura en nuestro idioma. «Japan Style».

Video: Templo de Kifune y Kurama. Kyoto en Invierno (Septiembre 2020).

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