Europa

Ruta en coche por Alsacia

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Alsacia es una de las zonas más bonitas de Francia donde en todo momento tienes la sensación de estar en uno de los escenarios de Disneyland París. Y es que esta región ha inspirado en diversas ocasiones las adaptaciones animadas de los cuentos más mágicos. Durante tres días hemos realizado una ruta en coche por Alsacia, la denominada ruta de los vinos de Alsacia, empezando en Colmar y finalizando en Estrasburgo. En esta guía os daremos toda la información útil para organizar una escapada de tres días a Alsacia.

Tomamos un vuelo de Easyjet hasta el Euro Airport (Basilea, Mulhouse y Friburgo). En la terminal tenéis que fijaros si tenéis que salir por Suiza o por Alemania/Francia, ya que son salidas diferentes. Nosotros salimos por Alemania/Francia, una salida que en realidad conduce al mismo sitio. La diferencia en la salida de Suiza es que hay que pasar por el control de pasaportes. Por cierto, Easyjet solo permite una bolsa de mano, y casi nos da un disgusto al embarcar. Pensábamos que, como RyanAir había flexibilizado su política, Easyjet también, pero no.

Sobrevolando el Mont Blanc.

Alquilamos el coche con Avis a través de Rentalcars. Al hacer la reserva es recomendable que reservéis el coche en aeropuerto de Mulhouse (zona francesa), ya que es mucho más barato que recogerlo en Basilea (zona de Suiza). No es lo mismo pagar en euros que en francos suizos. Así, el alquiler de tres días nos costó 105€. Y para movernos por la zona usamos el GSP offline Sygic.

En el aparcamiento de los coches de alquiler de la zona Alemania/Francia

Desde el Euroaeropuerto a la ciudad de Colmar se tarda unos 40 minutos por la autopista, que es gratuita. Si aparcáis en el centro de la ciudad, tendréis que pagar la zona azul (pone payant en el suelo), pero nosotros aparcamos en las inmediaciones de la Rue des Brasseries. Allí no hay zona azul y está a tan solo 10 minutos andando de la oficina de turismo. Esta será vuestra primera parada en Colmar.

Allí podéis pedir un mapa de ciudad con un itinerario marcado y un mapa con recomendaciones sobre qué pueblos visitar en Alsacia. También organizan dos visitas guiadas. La primera es a las 11 de la mañana y se visita el centro histórico de la ciudad y la segunda es a las 21.45 y se visita el centro histórico de noche. Ambas visitas cuestan 4€ y solo se hacen en francés o alemán.

El centro histórico es bastante grande y tiene muchos puntos de interés para visitar así que como mínimo tendréis que dedicarle medio día. Empezamos la ruta en la oficina de turismo (que tiene wifi gratis). De allí fuimos hasta la plaza de los Mártires de la resistencia donde iniciamos nuestra ruta que siguió hasta la iglesia protestante de San Mateo. En el cercano y bonito barrio de los curtidores decidimos parar a comer en una taberna típica, en la Brasserie des Tanneurs. Allí pedimos uno de los platos típicos de la zona, el choucroute acompañado con cuatro carnes (9,90€, plato del día) y una torta alsaciana (15,90€).

Mercado cubierto de Colmar

De allí seguimos nuestro periplo hasta el mercado cubierto de Colmar, que es un mercado pequeño pero muy coqueto y donde nos compramos el postre: una tarta de queso alsaciana (2,90€) y un éclair (1,70€) de vainilla.

La pequeña Venecia engalanada

El mercado cubierto está al lado del barrio más bonito de Colmar y una de las zonas más bonitas de Alsacia: la pequeña Venecia (La Petite Venice), conocida así por las casas que están construidas al lado del río. Esa zona es preciosa, pero además ese día estaban rodando un anuncio de Canon y estaba engalanada con muchas flores, globos y mariposas de colores que la hacía aún más bonita. Se pueden hacer paseos en barca por los canales (6€, treinta minutos).

Paseo nocturno por Colmar

Esta ruta la iniciamos en Colmar y la finalizamos en Estrasburgo. Durante los 85 kilómetros que recorrimos visitamos siete pueblos y el castillo de Haut-Koenigsbourg. Sin embargo, si tenéis más días podéis visitar muchos más pueblos con encanto.

En el programa televisivo del canal France 2, Eguisheim fue elegido el pueblo preferido de los franceses en 2013. Y no es de extrañar, porque es de los pueblos más bonitos de la ruta. Además, está catalogado como uno de los pueblos más bellos de Francia. Tuvimos mucha suerte porque llegamos allí a las siete de la tarde y casi no había nadie por las calles, con lo que pudimos disfrutar con más calma de la belleza de sus casas con entramados de madera.

Esta población conserva la antigua estructura de la ciudad amurallada y sus calles están dispuestas de manera concéntrica, siguiendo el modelo de la antigua fortificación. Para hacer la visita podéis seguir unas señales que os orientarán en el orden de la visita propuesta. También encontraréis en las paredes unos carteles que os darán más información (en inglés, francés y alemán), como por ejemplo que las casas no se empezaron a pintar de colores hasta finales del siglo XX.

En Eguisheim aprovechamos para cenar otro de los platos típicos de la zona, las tartes flambées o las pizzas alsacianas (7,40€) en la terraza del pequeño restaurante Le Dagsbourg.

Si vais en coche, en la entrada del pueblo hay suficiente zona para aparcar, que es de pago de 9 a 19 horas. Solo cuesta 2€ todo el día y únicamente se puede pagar con monedas. Si no tenéis coche, podéis ir a Eiguisheim en bus desde Colmar. Tarda 40 minutos y podéis consultar los horarios aquí.

Quizás el centro de este pueblo es el que menos entusiasmo nos produjo de la ruta, pero nos encantó realizar el sendero del dragón, un sendero que nos lleva desde el centro del pueblo a las afueras para adentrarnos en la zona vinícola y poder conocer la leyenda del dragón. Según esta leyenda, la calidad del vino de la región se debe a un dragón terrible que, al morir, fertilizó la tierra con su sangre.

De todos modos, no penséis que Turckheim no es bonita, su pequeño centro tiene también las típicas casas pintadas de colores con entramados de madera y calles adoquinadas. Así que os recomendamos una parada en esta población durante la ruta del vino de Alsacia.

Por cierto, durante los meses de estío (de mayo a octubre) a las diez de la noche los hombres del reloj inician la ronda entonando antiguas baladas y son seguidos por gentes del lugar y turistas. A tener en cuenta si visitáis el pueblo a esa hora.

Aparcamos en la entrada principal del pueblo (junto al río) gratuitamente. El aparcamiento no es muy grande, así que en temporada alta seguramente sea complicado. También podéis acceder a Turckheim en tren desde Colmar, tarda 11 minutos y cuesta 2€. Podéis mirar los horarios en esta web.

Este fue de los pueblos que más nos gustaron. La oficina de turismo de Kayserberg se vende como la villa más bonita del mundo y no les falta razón. La pequeña población se extiende entre el río Weiss y el castillo del mismo nombre de la ciudad. Lo que más nos gustó fue la iglesia y la plazuela situada en la Rue du General Charles Degaulle. También aprovechamos para comprar y catar otra de las delicias de la gastronomía alsaciana: el pain d'espices. En la tienda Fortwencer compramos una bolsa de estas galletas especiadas por 2,60€.

Como llegamos al mediodía, aprovechamos para comer otros platos típicos de la ciudad en la terraza junto al río del restaurante Le Kaysersberg (Rue des Potiers, 2). Pedimos un Baeckeoffa (17€) y un gratín de queso Munster (13,50€).

Hay varias zonas de aparcamiento en la entrada del pueblo, de pago de 9 a 19 horas, y cuesta 2€ todo el día (solo monedas). También podéis visitar Kaysersberg desde Colmar en autobús, la línea 145 tarda unos 20 minutos desde Colmar y cuesta 4,05€. Podéis consultar los horarios aquí.

Tenía que ser una de las estrellas del viaje, pero fue una decepción. La villa es muy bonita y está declarada como uno de los pueblos más bellos de Francia y con motivo. El problema fue la masificación turística. Al ser domingo al mediodía, nos encontramos autocares de visitas organizadas y además, todo el centro del pueblo está atestado de tiendas turísticas y masificación. Seguramente si la hubiéramos visitado entre semana y a última hora de la tarde tendríamos otra opinión.Tampoco ayudó que ese día se celebrara un mercadillo en la entrada del pueblo.

Si dejamos aparte todo esto, Riquewihr es otro de los pueblos con mucho encanto de Alsacia. Sus casas con entramados de madera y pintadas de llamativos colores atraen al visitante. Una de las cosas que nos gustó fue la muralla que rodea todo el casco antiguo de la ciudad. En definitiva, a pesar de que nos decepcionó por culpa del gentío, nosotros os la recomendamos.

Al ser uno de los pueblos más turísticos y al ir en domingo a mediodía, nos encontramos con algunos problemas para aparcar. Finalmente aparcamos en la zona que hay alrededor de las murallas. Dos horas cuestan 2€, y cuatro, 3€ (solo se puede pagar con monedas). Solo se paga de 9 a 19 horas (todos los días). También se puede acceder a Riquewihr en transporte público. Desde Colmar tenéis que tomar las líneas 106 o 107 dirección a Ribeauvillé. Podéis consultar los horarios aquí.

Video: Un día en la Selva Negra - Ruta en coche desde Alsacia (Septiembre 2020).

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